Día 36. Santuario de Nuria-Vallter 2000: Fauna nuriense y pirenaica.

Uno de tantos puentes rotos. Este, camino de Noucreus.

Uno de tantos puentes rotos. Este, camino de Noucreus.

Tantos días andando dan para mucho. Entre otras cosas, dan para observar a quienes se cruzan en el camino y, como no puedo evitar ser racional ni aún aquí, también dan para clasificarlos. Casuales, esforzados, emuladores (con mayor o menor fortuna) de Kilian Jornet, modernos, gallitos… Cuanto más inaccesibles son los caminos, más uniforme es la gente (y también más solitaria y educada): montañeros, generalmente bien equipados pero sin estridencias (salvo los ingleses) que andan a buen ritmo, sonríen, ceden el paso y se prestan a breves charlas normalmente de carácter informativo.

Pero conforme uno se acerca a los núcleos más transitados, aparecen los corredores —o supuestos corredores— de montaña (con sus calcetines subidos hasta las rodillas, sus mochilas-chaleco con camelbag y sus Salomon de trail); los modernos (también con Salomon de trail pero vestidos de negro ajustadito de arriba a abajo); los previsores (con el mapa en una funda transparente y colgado del cuello); las parejas en las que la chica resopla unos metros por detrás del chico intentando (sin éxito) seguir su ritmo; los que andan con su perro; las parejas de hombres (casi nunca de mujeres)…

Camino del Col de la Marrana.

Camino del Col de la Marrana.

En Nuria, además, se crean microuniversos favorecidos por los alojamientos disponibles: el hotel, el albergue y la zona de acampada. En el hotel se alojan quienes van a la montaña pero no pisan la montaña: familias con niños cuya diversión es, fundamentalmente, introducirse en la zona de juegos (casi la misma que puede haber en un parque) o montar al niño en pony. En el albergue, a muchos metros por arriba, están los grupos de jóvenes y los montañeros. Y la zona de acampada da acogida a un variopinto grupo de especímenes diversas: genuinos andadores, despistados que han llegado casi por casualidad o aquellos que se instalan (a pesar de estar prohibido el hacer más de dos noches) para unas vacaciones.

Anoche me tocó dormir en esta última y allí apareció el último de los especímenes: el casado solitario metomentodo que juega a maestro de ceremonias. Vamos, un pesado en toda regla que, de forma inicialmente simpática, aglutinó en torno a él a cuatro personas más (entre ellas, yo, ¡se sentaron en mi mesa!). A sus nada despreciables sesenta años, dirigió la conversación hacia ¡los horóscopos! (¡Horror!¿Todavía con esas?) y a meterse descaradamente en la vida personal del sector femenino del grupo. Menos mal que resultó ser tacaño y, para zafarme de él (de ellos) solo tuve que irme a cenar al restaurante del hotel. ¡Pero costó!

La marmota.

La marmota.

Y por la mañana, rumbo adelante por estas montañas “de vacas” (de suaves curvas y uniformemente tapizadas de verde) que han sustituído, ya desde Andorra, a la proliferación de lagos del Val d’Aran y del Pallars Sobira los cuales, a su vez, sustituyeron a los roquedales aragoneses. En el camino puedo observar, una vez más, la multiplicidad y anarquía de las señalizaciones de los caminos: rayas rojas y blancas, rayas amarillas, o azules, o ¡rosas!, puntos rojos, puntos blancos, hitos… ¿Qué seguir?

Marcas en el camino ¿para ayudar o despistar?

Marcas en el camino ¿para ayudar o despistar?

En el camino, solitario hasta Noucreus (nueve cruces, las que adornan el collado), encuentro otro tipo de fauna: la primera marmota que se deja fotografiar y tres rebecos. ¡Un gusto!

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8 pensamientos en “Día 36. Santuario de Nuria-Vallter 2000: Fauna nuriense y pirenaica.

  1. Coño Eli! En esta jornada no has dejado títere con cabeza! Hasta lo de “primera marmota que se deja fotografiar” ha sonado a “marmota dominguera” Jajajaja. ¡¡Que ganas tengo de verte ya y escucharte en vivo!! Miles de muacs

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    • ¿Recuerdas que además de cotilla soy un poco criticona? Pero vamos, que lo de ver hasta mala intención en lo de la marmota eso va a ser tu cerebro calenturiento! Ya queda menos!

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  2. Querida Elisa, cuanto me gusta todo lo que escribes. además de tu hazaña estás desarrollando un talento literario extraordinario, el próximo reto: escribir una novela, luego premio planeta y a seguir corriendo, jajaja. ¿ Cuándo estarás de regreso? Un gran abrazo guapa y olé por ti

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